|
|
 |
| |
|
|
Mi nombre es Eros,
seré tu amante esta noche
para apaciguar tu corazón
que gime su soledad en derroche.
Quiero llegar a la cima
del olimpo con una verdad:
la compañía de un ser
que haga dueto con el placer.
Dadme la soga una vez,
quedaos con la carnada del pez.
Sólo entrego aquello que es prisión
gritando los ensueños del dolor.
Sólo lastimo a quienes amo
por encontrar en la pena
aquello que alabo:
la única razón que nos hace crecer
para enfrentar al cielo con su desdén.
El experimento que sólo se da
si se sufre para educar la ingenuidad.
Sólo aquello que te lastima
puede hacerte sentir un dios.
Sólo lo que implique pena
puede llevarnos a un lugar mejor:
el sediento goza con su resquemo
una vez que consigue el agua
que apaciguará su lecho.
Es la delicia con la dolencia
quien nos eleva a la palestra,
el sentimiento de realización
una vez que nos saciamos de la condena.
Mi tarea es dar,
mi propósito es enseñar
las artes que olvidadas están
por miedo a desviar la moral.
La moral es un impedimento
que encarcela nuestros fundamentos.
La única ley radica
en encontrar el camino por nuestro medio.
-Eros- llama la mujer,
-Erótica- gime el varón
para invocar el encuentro del señor
salvador de los encierros.
Sólo soy un abnegado
al trabajo que se me ha impuesto:
fusionar el libro con su cubierta;
el pincel con la hoja.
Así rueda tu huella entre mis piernas
estacionándose en mi sensibilidad:
la roca estalla con fervor
para conseguir los crímenes del amor.
Amor, dulce ilusión;
servicio del olor,
de la vista, del gusto, del oído
y del indiscutible tacto
que describe mis deseos
mezclados con el sufrimiento.
Sólo si padecemos juntos
podemos derribar infiernos
tocando la flama
para nunca estar muertos.
-Eros- clama él,
-Erótica- suspira ella
para unir sin restricción
los secretos del humor
que recorre en sus templos
ardores no emitidos del verbo;
sólo la entregada expresión
de un arte que se hace con la acción.
¡Arremete mis sentidos
para quedar activo!
Sólo si permanezco en vilo
puedo apreciar los mensajes del destino,
haciendo de mi conocimiento
un diseño envuelto entre mausoleos.
Y ya interfectos quedamos
para dejar a nuestras almas
mezclándose una vez más
con la religión de los eternos:
la penetración de una daga
dentro de la herida
que invoca a la llama.
Agosto 21, 2008.
Camus Noyé.
|
|
|
|
|
|
|