No me atrevo.
Aún con las sonrisas por la mañana,
los secretos en mensajes
y el esperanzador sueño de ti.
No me atrevo
a sentirte cerca.
A ser feliz.
A volver a estar plena.
A encontrar tu mirada todas las tardes.
A sentir que ames como yo a ti.
No me atrevo.
Aunque te encuentre cada noche
y detengas el click de mi reloj.
Aunque sienta tus caricias cuando no estás
y me deshaga en los besos que deseo cuando no te tengo.
No me atrevo.
Porque el miedo es más grande.
De que este amor sea una falacia.
De que la ternura de tus manos no exista.
De un despertar sin ti.