| Por una lado tenemos la posibilidad de olvidarlo todo, girarnos y cada uno empezar,como se suele decir, una nueva vida. Por otro tenemos la posibilidad de arrancarnos el corazón a mordiscos, incluso besarnos con rabia abrazarnos con el corazon del otro aun en las manos y volver a casa y recordarnos todas y cada una de las imperfecciones. Y está la última de las posibilidades y es la de no decidir, quedarnos en esta esquina en la que acabamos de discutir, quedarnos quietos y esperar que sea el tiempo quien decida, esperar cinco o diez minutos, una hora dos o tres dias, una semana o un par de meses aquí quietos y dejar que sea el tiempo quien decida, esperar medio año abrazarnos cuando el frio pegue fuerte, pedir dinero cuando tengamos hambre y esperar que sea el tiempo quien nos decida, quiza así dentro de 15 años en esta esquina suceda el magico suceso, pero solo allí nos daremos cuenta que lo mejor, mi amor, sería que me abrazaras, montarnos en el autobus y volver a casa. |