Desafiando la gravedad, los pasos son silenciosos
y el rumor de voces distantes y alteradas
no evitan el aroma que mana del sexo;
la voluntad de la naturaleza sepulta la voluntad de la moral humana.
No atisbes ni el pasado ni el futuro,
sólo importa el envión presente,
donde el espectro de la ley magnética
nos posesa las almas.
Déjame exiliarme de esta humanidad soez
a la cual hace tiempo no pertenezco,
estoy necesitado de un rincón donde refugiarme,
deja que pueda dormir en tu oquedad.
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