Nace la luz con su rosal fiero
envuelto entre gráciles mausoleos
dispuestos a entregar al divino Eros
la jauría adoradora del fuero.
De la oscuridad, ferviente suceso,
inmaculados vientres disponen hechos
creados para aires y fuegos
a encender del alma un sendero lleno.
Toda la fecundidad despierta al ser
para inspirar acciones del bien
nutriendo fauces destinadas a ceder
la grácil humildad reinante al ver
a los hijos de Narciso sin dejar la sien
envuelta en corazones dispuestos a perder.
Julio 21, 2008.
Camus Noyé. |