“Algún día volveré” fue lo que dijo aquel personaje 6 años atrás. A veces lo espero, otras lo añoro, “no llega, no vuelve” palabras que recorren mi mente.
Mente profunda, como aquel abismo al que nos enfrentamos, como aquel callejón angosto por el que circulamos.
“Todo tiempo pasado fue mejor”, eso dice mi abuela, ahora lo siento, como siento el frío que embriaga mi corazón, desolado, sangrante, abierto como herida profunda, no quiero volver a ser el de antes, renuncio a involucionar, a desmantelar mi tan ansiado equilibrio, solo quiero que vuelva él, el inspirado, el luchador, aquel hombre que decía “antes de la caída aparece mi orgullo”.
El que con cigarro y cerveza en mano se enorgullecía de las cosas sencillas del mundo, aquel que veía con detalle cada fragmento de este mundo
- ¿será que he perdido la capacidad de asombro?
- ¿será que en realidad no he evolucionado?
- ¿será que no puedo realmente encontrarme?
- ¿será que he muerto en vida?
No!! Yo no he muerto!! me niego a pensar que el hombre que soy, aquel hombre que siente dolor en su interior pueda estar muerto.
Estoy seguro que aquel que puede sentir no ha muerto, estoy seguro que aquel que siente algo, cualquier cosa, lo más remoto, dentro de su corazón no se ha convertido en el perfecto hombre-masa. Es por ello que aún sigo confiando, se que volverá, pero no igual, ya no viviremos la misma historia,
aquel hombre volverá renovado, con nuevas fuerzas, se fundirá con mi ser, y finalmente podré volver a escribir.
Volveré a ser un Yo completo. |