Anthony de Mello nació en Bombay (India) en 1931. Sintiendo el llamado para el sacerdocio, inició sus estudios al alero de la Compañía de Jesús, en Poona. Transcurrida esta trascendental etapa de su vida, se graduó en psicología, carrera que siguió en América, según la sugerencia y consejo del Provincial de la Orden, el Padre Mann.
Comenzó dirigiendo Ejercicios Espirituales para jóvenes novicios; que fueron el punto de partida para su carrera pública como director de almas, labor que continuaría durante toda su vida. Se basó en la metodología, los principios y la fuerza de los Ejercicios de San Ignacio de Loyola, que había aprendido en España. Pero había agregado los ingredientes propios de su personalidad tan especial; y fueron numerosos sus retiros para la renovación del espíritu.
Siguió incursionando en el Movimiento Carismático, con gran intensidad. Ambas experiencias fueron la base de lo que vendría después.
Se llamaba a sí mismo: "rolling stone", (canto rodado), siempre listo y dispuesto para lanzarse en el desafío de nuevos derroteros para el desarrollo espiritual.
Quien fue su amigo personal, el Padre Carlos G. Vallés; se refiere al Padre de Mello, como sigue:
"Tony era muy afectuoso y cercano de quienes acudían a él por algún consejo u orientación. Tenía una memoria exacta, poseía una cálida espontaneidad, vivía sólo el presente y se autodefinía como contador de cuentos, al menos así le gustaba que lo presentaran en sus conferencias y cursos. Tenía un especial sentido del humor y poseía un inagotable repertorio de chistes. Jamás le importaron las críticas de quienes eran sus detractores (y aún los hay). Además era impredecible y un "apóstol activo del cambio".
Según otros autores: "Desafiaba a todos a cuestionar, examinar y liberarse de los modelos establecidos de pensamientos y conducta, a acabar con toda clase de estereotipos, a atreverse a ser, verdaderamente, uno mismo y a buscar la autenticidad.
De hecho había conseguido una magnífica síntesis entre la espiritualidad de Oriente y Occidente, en beneficio de la libertad y la realización de la persona. DESPERTAR, era la meta de todos sus esfuerzos y a ello se dirigían sus antologías de cuentos tomados lo mismo de la tradición cristiana, como budista y sufí, sin ocultar nunca su predilección por Jesús".
NACE SÁDHANA...
Esta palabra sánscrita que puede traducirse como espiritualidad, fue la que quedó identificada con Tony para toda su vida. Incluso se decía que: "Sádhana era Tony ...y Tony era Sádhana". Comenzó a dictar estos cursos en Poona y duraban alrededor de nueve meses. Con el tiempo creó los Cursillos de renovación, para la exploración de nuevos derroteros y orientados hacia quienes habían vivido el maxi-Sádhana. El lugar para estas actividades, el Instituto de Lonaula. Con el tiempo se convirtieron en verdaderas terapias individuales y grupales, en las que, además aplicaba sus conocimientos y aprendizaje como psicólogo. Eran invitados a participar, más que nada, religiosos y religiosas.
Tras quince años dedicados a la actividad de Director Espiritual y guía de almas, escribió su libro con el título de "Sadhana, un camino de oración". Escrito desde la fe, y enlazando una rigurosa tradición cristiana oracional con la milenaria sabiduría oriental, Sadhana desarrolla la misión contemplativa del hombre en un horizonte insospechado de búsqueda de Dios. Con el tiempo este libro ha sido calificado como un texto del arte de la Contemplación.
SUS OBRAS
Han sido traducidas a varios idiomas. Las citamos:
"Sádhana, un camino de oración" (ejercicios para aprender a orar, julio de 1979).
"El canto del pájaro" (cuentos, diciembre de 1982).
"El Manantial" (ejercicios espirituales, 1984).
"¿Quién puede hacer que amanezca?" (Cuentos, 1985).
POSTUMAS:
"La Oración de la Rana I" (relatos, abril de 1988).
"La Oración de la Rana II" (relatos, diciembre de 1988).
"Una llamada al amor" (meditaciones, según manuscrito inacabado, 1992).
"Un minuto para el absurdo" (cuentos) publicados sin título y sin índice, en el mismo orden que él dejó dispuesto.
"Contacto con Dios" (nombre que se dio a un número de charlas y ejercicios, que dictó en su oportunidad, sin ninguna intención de publicar).
La Editorial Lumen (Bs. Aires) distribuye la cinta de video basada en la Conferencia "Redescubrir la vida", que Tony dictó en la Universidad de Fordham, también editada posteriormente como texto.
Otros escritos, como " La Iluminación es la Espiritualidad", que es un Curso completo de Autoliberación interior, fue transcrito en uno de sus retiros y también ha sido publicado y circula en algunas librerías especializadas en temas espirituales o de desarrollo interior. Lo mismo ha sucedido con otros escritos, que contienen sus enseñanzas, editados a partir de sus innumerables intervenciones y conferencias, ya que nunca se consideró un verdadero escritor.
En vísperas de su muerte, acaecida el 1º de junio de 1987, en la Universidad de Fordham, Nueva York,(aunque en otra información se señala su deceso en la habitación de un hotel de la citada ciudad)y lugar donde dictaría una de sus esperadas conferencias; Escribió una larga carta a un gran amigo, en la que le contaba de sus primeras experiencias, le decía a propósito de ellas: "Todo ello parece pertenecer a otra época y a otro mundo. Creo que actualmente todo mi interés se centra en otra cosa: "en el mundo del espíritu", y todo lo demás me resulta verdaderamente insignificante y sin importancia. Las cosas que tanto me importaban en el pasado ya no tienen interés para mí. Lo que ahora absorbe todo mi interés son las cosas como las de Achaan Chah, el maestro budista, y estoy perdiendo el gusto por otras cosas. No sé si todo esto es una ilusión; lo que sí sé, es que nunca en mi vida me había sentido tan feliz y tan libre".
Tony de Mello murió en la Universidad de Fordham, de un fulminante ataque cardíaco, la misma noche de su primer día en Nueva York, el 1º de Junio de 1987 y tres meses antes de cumplir los cincuenta y seis años.
Ya antes había viajado a los Estados Unidos a dictar conferencias en la misma Universidad que tantas veces lo acogió con los brazos abiertos y esta vez se aprestaba a realizar esta misma actividad.
Sus restos descansan en el Cementerio de la Iglesia de San Pedro, en la ciudad de Bandra, donde había sido bautizado.