comienza un gordo dedo radical a discernir,
sí lo ves así desnudo y natural
dirán así
aún morir
sin la acechanza de constantes de paz
-mundial-
que la raza terra es tabula rasa violada
entorpecidos mis ligamentos de esperanzas puestas delicadamente en franjas junto a flores de riachuelos
claramente desde algún punto en sombra fina puedo verlo comentarle a los de antes y después que acabe todo
para algunos prietos,
reconstruir las verdes colinas de un país es amplificar el sonido de un fulgor encerrado, ebrio porque sí, distraído de las aves
y en modesta desolación permanecer dudando del nuevo sol
y
reclamo la certeza del señor en pau-sa pau-latina pau-sterizada, pau en infinita palabra, que sólo quedan en memorias de un sermón en la cagada
y el amor aniquilado por completo grita lo del nunca fue,
hace siglos y campanas se colocan las excitaciones de una única aprehensión
la rima, basta, ¡basta digo! o la vasta especie aglutinada
las cosas que el estremecido no bebe de su propia mano fina
el órbital polvo que viola mañanas naranjas sin rodajas