Amo la naturaleza por su prisma de color y olor a flores; así como amo también, el canto de los pájaros que trepan de rama en rama en el bosque...Respiro la fresca brisa del páramo y acaricio las notas lanzadas al paso de la quebrada que se desplaza ondulada por las piedras blancas, las cuales se dejan acariciar por las cristalinas aguas venidas de la montaña.
Por ahora, soy sabana y palmera prendado de moriches y llanura, raíz de mi esencia, cuna de mi ser y motivo de mi existencia...