Navegaba entre olas de desaliento,
luchaba con fantasmas pasados
mi vuelo era bajo y miedoso
mi cielo se hacía pequeño.
Bravías aguas me inundaban el alma,
el egoísmo me robaba sueños,
juramentos de amor eterno
todavían eran eco en mi mente.
La desesperanza ganaba terreno
y la tristeza era mi compañera.
Emigraban las ganas de amar,
se rendían las caricias ante el vacío.
Hasta que vi tus ojos y amaneció mi día,
escuchar tu voz despejó los cielos,
la tormenta de desamor desapareció
entre las esperanzas de tu cariño.
Hasta ahora no sabía lo que era amar. |