Hoy he buscado a tientas
entre las telarañas del pasado.
Abrí puertas selladas de llanto
para reecontrarme contigo.
Caminé de nuevo a tu vera,
tomé tu mano fría y distante
hallé restos de brillos en tus ojos,
y una leve sonrisa iluminó el momento.
Hoy revolví en el bául del ayer,
te encontré entre las cartas amarillas
y entre letras borrosas apareció :
tu nombre.
¿Dónde estarán hoy tus voces,
a qué mano te tomas para caminar,
qué calor cubre tu cuerpo,
que huellas acompañan las tuyas?
Me dí una vuelta por los recuerdos
y llegué de noche, justo con la luna
la misma que nos iluminó algua vez.
Hoy visité
tu nombre, tu voz, tus manos
tus cartas y mi ayer. |