Necesito la risa de los bosques lejanos
la florecilla rosa que me alegre la vida,
-florecilla de átropa- por Junio florecida
como una danza griega con acordes paganos.
Necesito los besos más míos, más cercanos,
quiero beber tu néctar: belladona en mi herida,
hada de pensamientos o ilusión de bebida
de amor y de misterio que inunde mis arcanos.
Y si acaso no quieres curarme tantos males,
saciar la sed sublime de este amor que te implora:
cúbreme con tus brazos, rodéame en tus chales.
Te daré la tijera de Atropos cortadora
porque sé que el amor y el sueño son mortales,
estrangúlame al vuelo, lo mismo que a Isadora.
Paz Osborne |