Dibújame con los ojos tristes
y nostálgicos, pero a la vez alegres.
Con la sonrisa tímida
y a veces reservada.
Con la mente despierta
y el corazón paciente, pero a la vez ardiente.
Dibújame sin sombras,
que no me gustan.
Y sin que se perciba
ponle ángeles abstractos
que me protejan.
Dibújame lejana, pero a la vez presente,
con los pies descalzos
y las manos vacías.
Dibújame con el alma libre
y mi cuerpo peregrino del tiempo,
en pos del YO SOY. |