El andante, buscador de sentidos
quito el antifaz, la silueta ya era clara
que suave, la pluma de sus alas
se posaban en sus mejillas
chasqueadas del sol Por el largo camino.
la cicatriz en el medio, yace viva,
abierta casi,
solo el dato innovador y fresco
de su sencillez, de su simpleza
cautiva mi respiración,
se hace mas gruesa y densa,
Se rumora en los caminos
que los arboles ondean
el sol casi en eclipse con la luna
presagia, el evento del día
El torrente se energiza,
es enigmático todo se amarra
clinejas y nudos en un solo deseo
el color de la sangre casi cambia,
al azul de tempestades al azul del mar.
Ya se asoma el chiquillo, ya viene
el andante inexperto en sensaciones
se arrugan las vísceras, es contradictorio
se corrigen, los rastros viejos
de las pisadas del pasado
Mas entendible se hace el existir
se supera las metas imaginadas
La inspección de mis rituales prevalece
la música y los poemas danzantes
avisan a las voces místicas de su silueta
Se desea casi en delirio la luz
Adicción al dato, no descubierto
a la palabra no dicha, a la canción no versada
Es nacimiento, es real, es sentir.
Se desmoronan el prejuicio que queda
no hay barreras ni murallas, no hay prisa
solo el orgullo insensato y egoísta
de las células por madurar.
Hay destierros del pudor, no existe
se esfuma la falsa fantasía
todo es verdad, no hay mentiras
El pensamiento ramero se suma
Ya es consciente, mas libre.
Mas salvaje. |