Caminabas sola por el bosque,
Tú sombra, silueta perfecta
Bailaba sola a filo de penumbras.
Mi respirar se paralizaba
Y solo el sonido de tus melodías
Palpitaba, retumbando el horizonte.
Tus pasos silenciosos,
Trotaban suavemente sobre la hierba
Y el chapotear de la lluvia sobre la laguna
Eran no más infinidad de aplausos
Dirigidos a una sombra inexistente
Solo la luna, como mecha apunto de apagarse
Alcanzaba a iluminar tu tarima natural
¡Voz ausente!, cuanta falta me haces
Tu ausencia me aparta de los confines deseados
El bosque fructífero y abundante
No es más que un desierto sin fin,
Donde el sonido se contempla en la arena
Movida por la ligereza del viento
Voz ausente, solo, la soledad es mi compañera
Ni el cantar de las aves
Ni el perfume de las flores
Me a de librar de ella
Vuelve:
Voz ausente. |