Hay sin duda muchos tipos de viaje: algunos placenteros, otros un poco menos agradables, otros sin lugar a dudas unas pesadillas, pero todos a la final dan como resultado una experiencia de vida que casi se podria llamar exquisita.
Se pueden recordar los viajes que nuestros padres organizaban para que uno pequeño pudiese ir adquiriendo experiencias y conocer cosas como el mar, la maravillosa playa que a tantos les gusta, o a los llanos, o a climas mas templados; esos viajes familiares donde uno pasaba trabajo, calor, alegrias, risotadas, amarguras, buenas comidas, malas comidas, la compañia de algun amigo quisquilloso o la simpatía de algun conocido en el mismo lugar donde uno se quedaba que hacia la exeriencia más agradable. esos viajes quedan impresos en nuestra memoria y se traen a colación siempre que se habla de algun lugar que hemos visitado.
Hay otros tipos de viaje que pueden llamarse viajes interiores, en los cuales exploramos un mundo mas subjetivo, donde lo irreal y lo útopico cobran vida y demostramos que dentro de nosotros mismos hay lugares igual de interezantes que los físicamente conocidos. De estos viajes nosotros en el quehacer cotidiano no acordamos poco. creo que sin lugar a dudas de mi parte podria decir que hay que hacer un poco de los dos.
Por ejemplo me encantaria poder ir con mi amada a conocernos en un lugar completamente atipico de lo cotidiano, un buen ejemplo seria una mezcla entre islas FIJI y Nueva York. Pudiendo tener descanzo mezclado con lo cosmopolita de una ciudad lider. Me encantaria encontrarme haciendo planes para estar en buena compañia distrutando de un buen paseo al Museo de arte Contemporaneo de Nueva York y poder salir y comer en Conecticut o descansar en los bosques de Nueva Inglaterra. Es un bello sueño y tambien realizable.
Saben que me gustaria conocer Hamburgo y quedarme a explorar el bosque Negro, eso me gustaria mucho. Me causaria gran placer poder abandonar el quehacer diario y poder amar lo hermoso de la creación de Dios en las altiplanicies del Cusco, pasar unos dias alli y lugo bajr a Lima y disfrutar de una noche de baile, aunque no baile muy bien seria agradable.
Me gustaría rezar el Rosario en Notre Dame de Paris y luego ir de museos, aunque no me anima mucho el arte culinario, seria una experiencia más probar la afamadas ancas de rana. Seria genial ir a la Ciudad de Bon y pedir un strudel, y configurar mi máquina cerebral en un par de noche en un castillo medieval. conocer la Gran Velaquia y aventurar mi mente en los dominio de Vlad Tepes. Y seria tambien algo muy espectacular rendir un beso tierno a mi compañera dentro de una cabaña en la Austria Imperial y magnifica.
Seria reconfortante pasar del viejo continente Europeo a las tierra del Rey Arturo aunque no sepa si es verdad que existio, me gustaria investirme a mi mismo de caballero de la Mesa redonda y proteger a mi amada de una invasión propia de mi imaginación. |