Abismo es ese lugar en donde la nada tiene hogar. El eco y la desolación son las eternas aliadas de este quimérico mundo. El firmamento se oscurece tornándose de un tono grisáceo intenso. El génesis de la tormenta.
Gotas negras caen al abismo, la neblina oculta el destino final de la oscura caída, el viento se escapa por los bordes del capricho, la vida se torna nuevamente gris, extraña y familiar sensación que vuelve. Todo siempre vuelve al lugar de donde se origina. El sol se esconde en los senderos nublados de mi conciencia, mi alma retoma su oscuridad: la musa ha vuelto.
Esta sensación de vacío, esta ansiedad incesante, estas ansias de volar eternamente, de ser el ángel errante, de dejar libres a mis demonios. Todo eso ha regresado, ya la oscuridad no es más que un lugar normal. A ratos la lluvia se desboca tratando de inundar el abismo pero es tan extenso que ningún torrente acuático celestial será suficiente para ocultar los motivos de la erosión de las paredes de mi alma: el génesis del abismo.
En mis entrañas hay un agujero negro que todo absorbe y, sin quererlo, ha desahuciado los sentimientos de sus pedestales. Amor, emoción, ternura…todo ha sido arrastrado a esta vorágine de oscuridad latente. Espejos reflejaban mi imagen mental, aquella que los mortales observaban e identificaban como mi persona. Ahora no hay más que fragmentos esparcidos por el suelo: el hoyo negro todo lo devora inclementemente.
Mis alas han resurgido de las cenizas, mis demonios han vuelto a revolotear a mí alrededor, ya la sonrisa se borra lentamente, ya mi sentir se cansó de sentir. De un lado del abismo estoy con los brazos abiertos mientras me baña la lluvia negra y me abraza la gélida brisa. Del otro lado está lo que queda de ti: ahora un abismo nos separa.
La distancia de la cercanía nos ha herido mortalmente. La cercanía en la distancia se ha vuelto una frontera infranqueable que nos aleja estando cerca. Ahora solo queda esto: un abismo.
La génesis de la tormenta ha hecho que la musa vuelva, por ende, el génesis del abismo cuyo hoyo negro todo lo devora inclementemente hace que ahora un abismo nos separe. Y pensar que soy yo la dueña del abismo: ya voy en caída libre.
Darkcat
Vuelvo a escribir, el precio lo dirá la Moira... |