"Estàs en mi ternura, en mi piel, en mis labios, en mi almohada, en mi cama, en mis noches de sueño"
Despuès de mi ùltima carta me he prometido no volver a escribirte, pero como hacer con èste amor que de nuevo ha despertado con las mismas ansias juveniles del pasado.
Pienso buscar informaciòn con la gente de mi pueblo para averiguar tu existencia,recuerda que entre mis defectos o cualidades está el no ceder ante nada cuando quiero algo. Hoy quiero encontrarte.
De una u otra manera estoy abriendo nueva historia a mi vida. Mi empeño por saber de tì.
¿Y còmo hacer con los recuerdos que cada dìa se hacen màs visibles en mi presente? Pues equivocada o no ¡Los vivo!
Cuantas serenatas en mi ventana los viernes o sàbados por la noche me quitaron el sueño y despertaron a todas las personas de la cuadra, Esa era una forma de demostrarme tu amor.
Las tertulias los sàbados y domingos por la tarde en la plaza compartiendo con nuestros amigos, tù a la guitarra y yo haciendo duo contigo, aquel famoso duo que tanto aplaudian nuestros amigos. Nuestro repertorio estaba basado en canciones cortavenas, boleros de Pedro Infante, rancheras y aquella famosa canciòn "Merideña" nuestra preferida.
Han transcurrido muchos años y sigo guardando los mismos gustos y costumbres. Me deleito con los olores: El olor a tierra mojada me transporta al pasado, a hierba humeda se confunde con tu olor, a càscara de naranja me perturba, el olor de las flores de jàzmin me llena de nostalgia y me hace llorar. Recuerdas cuando colocaba mi nariz en tu cuello, en tu nuca y aspiraba tu olor.
Las noches andinas siempre seràn un hermoso espectàculo. Para nosotros tenian un encanto especial. Si no habia luna el cielo se llenaba de estrellas y tù decias que eran tus ojos que se multiplicaban para cuidarme mientras dormìa. Si habìa luna me escribias canciones y poemas.
Antes que Carlos Baute cantarà su canciòn "Colgando en tus manos" ya tù me habìas "enviado poemas de tu puño y letra"
y "canciones que no eran de 4.40".
A veces me pregunto: si con cada carta que te escribo estarè cerrando capitulos de nuestra historia? No lo se ni quiero saberlo. Igual seguirè ahondando en el pasado y llevando a tu memoria èsta historia que sòlo se escribe de recuerdos.
Ten la plena seguridad que aunque el sueño vaya cerrando mis ojos, la promesa queda de seguir buscando tus huellas o de hacerte un relato de lo que para tì serà una historia màs.
Siempre tuya.
Emèrita Mercado.
Maracaibo, 1 de abril del 2010. |