Verte por ratitos y quererte todo el tiempo,
robarte diez segundos y quizás un beso,
secuestrarte una sonrisa y atesorar ese momento.
Resignarme a esta rutina y cuidarte desde lejos.
Respirando solo tus suspiros y tu aliento,
caminando tras tus pasos y siguiendo tu silencio,
alimentándome de tus escasas sonrisas y mis muchos recuerdos.
Viviendo de ti y sin tú saberlo: sobreviviendo.
Fin
Comentarios para esta obra
Para poder comentar debes estar registrado