(escrito el martes 2 de marzo de 2010)
El tiempo, y yo. (1)
Yo estaba ahi... el no debia estar ahi, pero estaba... nos chocamos, nos abrazamos y conversamos, hasta que no pudimos sostenerlo...
El queria que yo escribiera, y obedeci. El queria que me lamentara de lo ocurrido, y asi fue...
El quiso encontrarse y en vez de eso, me rescato a mi, de mi presente tibio, en un instante sus palabras me devolvieron al pasado, y sus gestos desbordaban la misma energia, que hace diez años, su sonrisa seguia siendo encantadora, el seguia siendo el mismo, y eso era genial, para mi...
Sin embargo, yo estaba mucho mas sombria, aunque disfrutaba su relato hasta el extremo, quise que supiera, que su recuerdo seguia pesente.
Creo que no lo entendio, el soltaba algun reproche, mezclado entre el resto de las palabras, pero yo, escuche absolutamente todo, y lo agregue a mi lista de malas acciones, charlamos un monton, aunque no pude hablarle de lo que realmente me duele ahora, como no pude decirselo a nadie ultimamente, tal vez, tampoco el pudo, tal vez su medio de defensa era nombrar a su escudo, como si eso pudiera detenerme...
El no aprendio en diez años, que nada puede detenerme, y menos frente a algo que espere tanto tiempo...
Lo voy a hacer feliz, haciendole saber, que me voy a arrepentir siempre de haberle hecho daño, y aunque parezca una frase echa, a nadie le hice mas daño que a mi, alejandome de el...
No se como seria ahora mi vida, pero seguramente, me hubiera ahorrado una cuantas lagrimas, y hubiera ganado en cantidad de amor recibido.
El tiempo y yo. (2)
Varias conversaciones despues, entendi (como siempre ultimamente) que lo habia idealizado...
El no es lo que yo esperaba que fuera, el no es el gran dios, que mi mente habia creado, o tal vez mi corazon eligio crear, solo era un mortal mas, uno, casi tan superficial como el resto, y si no lo era, conmigo lo disimulaba bien, no tanto como para convencerme, pero aunque si para desilucionarme un poco.
Rompio el tejido magico, que yo habia hilvanado a lo largo de los años, pero a su vez, tejio intrigas en mi carne, que tal vez no se expliquen nunca.
Por lo menos dejo de ser ese pensamiento obsesivo de lo que tuve, y perdi o de lo que podria haber sido, y no fue...
Tal vez, simplemente se esta cerrando el circulo, y yo estoy fuera de el... |