Tu piel suave y delicada,
Intocable y deseada,
Limitante y añorada,
Como una muñeca de porcelana.
Tu mirada intrigante,
Con esos ojos radiantes,
De un color cielo fascinante,
Que deseo tenerlos por un instante
Esa boca que provoca,
Acariciarla antes de besarla,
Detallarla antes de rozarla,
Dibujarla para nunca olvidarla.
Tu figura de mujer,
Que me eriza la piel,
Que deseo recorrer,
Desde la cabeza a los pies,
Poseerte en medio de mi sueño,
No me queda otro remedio,
Que idealizar que te tengo.
Y cada vez que te pienso,
Me invade el silencio,
Pero imagino tus besos,
Enlazamos nuestros cuerpos,
Te digo que te quiero,
Y con un abrazo finaliza nuestro momento. |