El fin del camino;
se murió Morfeo,
la piel donde vivo,
la fe con que creo...
ya todos se han ido
y queda un reguero
de vacío y silencio.
Se acabó el destino
y hay un firmamento
de oscuras palabras,
de indómitos ciegos
enjambres de olvidos
que cruzan mi pecho,
me tumban al piso,
me quedo en el suelo
sembrado en mi tonta
sensación de miedo.
Terminó el camino,
hay que hacerlo nuevo. |