Festivas nubes de invierno
que arrebolan
de púrpura el cielo,
el horizonte lejano
y tan ajeno.
Nubes que pasan
y llevan todo el primor
del otoño pasado,
todo el frescor
de la primavera extinta.
Nubes festoneadas
que en su arrebol
arrastran sueños leves
y humildes gracias.
Nubes ensoñadoras,
oníricas,
que pasan sin cesar
y pasan sin vida. |