Anda, que cabalgo tenso tu más negra entraña
domino por tu cintura
la pasión, el arrebato, el reverso de la entrega.
Anda, dame la tensión punzante
de tus pliegues interiores
y tenme completo
-para tus adentros-
hasta el fondo del abismo
de tu ultima frontera,
santo y seña poseo
para franquear esos muros.
Anda, que el amor no hace pactos
ni legisla forcejeos
nada importa, todo cuenta
donde el dolor es bueno
cada tiempo es un segundo
un infierno en el cielo
es el agua que te sacia
con matices de veneno.
Anda, que mi sangre va corriendo
ha encontrarte en ese rumbo
norte Franco, sur adentro
mar oscuro, mar profundo,
vira el huso de tu espalda
que coincida con el punto
torbellino de tus nalgas
el ombligo de mi mundo.
Anda, que mis vientos son urgencias
en tu cóncava barrera
savia hirviente que nos tranza
hasta próxima faena. |