¡El esfuerzo no ha sido en vano capitán!
La estela del velero de los años
dibuja en espuma lo que nuestra vida fue,
esa vorágine de mareas que nos trajo a este punto
desde el mismísimo sur, hasta este cabo, extremo norte,
en la travesía capitán... romántica, misteriosa y en exceso dura
el azar nos hizo dejar en medio de distantes océanos
el más grande de los amores
Si, esa tarde de mayo
cuando aquella formidable mujer
llego al fin a su último puerto
y usted tan lejos capitán, mientras la tierra cumplía,
cuando nuestra madre partía.
Usted tan lejos... Con la soledad de los que emigran
de los aventureros, la soledad de los osados.
¡Pero el esfuerzo no ha sido en vano capitán!
Otros mayos y abriles han traído con sus oleajes
hermosas primaveras con rostro de niñas
esplendidas sonrisas que son viento en popa
que hincha el velamen de la esperanza
hijas mestizas, hijas nuestras , ojos color caramelo
que ahuyentan viejas soledades, endémicas nostalgias,
de los viejos marineros.
Entonces capitán con cada zarpe, en cada izada de velas
otras aventuras preñan el devenir,
detrás de cada horizonte aguarda la sorpresa
se dispone el espanto contra la terca necedad
de los que se hacen a la vida como haciéndose a la mar
sin esperar nada, anhelando todo.
Por eso le aseguro capitán, que agazapada
espera la fortuna en una isla incierta
que cuando allá despunte el sol no vendrán despedidas
ni en el ocaso temporales vasos de vino en ultimas cenas
de hermanos que se separan, ante lo incierto del futuro.
Pero hoy, entre ese entonces y este ahora
¡Buena mar y buen viento Capitán! |