Con una cerveza me senté hoy aquí,
para olvidar el mal sabor de ese día.
Porque ella me acompaña cuando no estás,
me dice el secreto de la vida
y en la soledad me susurra al oído,
que poco a poco me vuelvo loca
Quisiera que me entendiera,
quisiera que me consolara,
que con sus labios pronunciara,
que todo estará bien....
Pero su amistad y la mía,
se evapora en mi boca,
mientras sube a mi mente
e innunda los sentidos,
pocos los míos, he tenido
en cada trago inspiración.
Devoro este día,
porque sé que no estás tu.
Aunque hay día que mis ojos me traicionan,
te miran, me asombran...
Me recuerdan que verte una vez me hizo feliz.
Esta cerveza no es la última,
no es la primera ni la segunda...
es la que hace tu recuerdo,
diluirse como sal.
Y quién diría alguna vez,
que de mi corazón no sale solo hiel.
De un trago sale ese sentimiento,
el mismo de aquella primera vez,
que no lo olvido ni con ayuda,
porque jamás dejaré de creer...
Creer en lo que no debo, quizás,
pero creer al fin.
Quisiera que algún día,
la cicatriz de ese puñal,
desapareciera
Y hasta el último sorbo te digo,
que si del día en que te conocí,
me arrepiento...
pienso y siento,
que fue lo mejor que pudo haber pasado. |