Revoloteando:
Una vez dijiste --hablas como si nunca nos volvamos a ver.
Yo sonreí y contesté cualquier cosa de insignificancia.
Desperté de súbito por la emoción que me proporcionaba ver volar las golondrinas surcando mi sueño. Las pesadas puertas de tu alma que huían, que me ignoraban, golondrinas negras revoloteando en la demencia de mi soledad.
Te mande mi itinerario para que tomaras conciencia y decidieras no coincidir. Espero sepas interpretar mis palabras. Por favor ten compasión de mi.
Ya no volverán, ya no volveré a contemplarlas; sólo en el sueño, en el recuerdo, en escondrijo del lejano horizonte.
Ray V Lear (4:42 pm) |