Me pregunté un día de donde venía mi sangre.
Entonces, corrí a la casa de mis abuelos ese día, esperaba encontrarlos para preguntarles mucho.
Tenía tantas dudas del pasado, como si ubiese sido parte de algo pero no de todo.
Ellos no estaban, sólo encontré un libro.
¿Qué no tenía otro oficio?, dijeron algunos.
Pero, la curiosidad seguía y se me tapaban los oídos.
Entonces, leí el libro.
Desfragmenté uno por uno los párrafos en los que me perdía.
Imaginé tantas veces los rostros que inventé historias con ellos, Adelaida ya tiene varias, ustedes la conocen.
Escribí y ordené tanto como pude las fechas, los nacimientos y escuchaba de pasillo cada cuento.
Un día, viendo mi trabajo,
noté que el pasado olía a nostalgia y sabía a logro.
Era una mezcla perfecta entre el anhelo de retorno a aquellas situaciones que el tiempo había abolido y una victoria dominante porque de allí, de ese tiempo, yo he venido.
Corrí a la casa de mis abuelos a contarles,
y allí los ví.
Entendí entonces el por qué de mi duda.
MVirgMB
........porque recordar, es quizás el gesto mas breve de gratitud que podemos hacerle al tiempo.
(Fotografía, Bisabuelos Ezequiel Bethencourt Garvett y Romelia Ríos de Bethencourt ) |