Eres...
Como el néctar del elixir prohibido rozagante de frescura y contaminante de placer.
Eres...
Como un manantial de dulzura, escondido tras un papel.
Eres...
Más que mi vida, mi anhelo el cual no olvido y no quiero pensar.
Como el vino del aquella botella, con un aroma embriagante, pero que empalaga...mas aun así te causa adicción.
Me das frío, Me das calor...
Me das sed y me llenas a la vez...
Me perturbas y me das paz...
Me confundes y me enseñas en camino...
Eres como un frondoso árbol, cargado de frutos, aunque no los ofreces a quien pasa por tu lado, esperas pacientemente que se te acerquen solo aquellos que antes de comer ya conozcan el sabor.
Brillas mas que mil soles y te presentas tenue como el atardecer de un día de primavera.
Dichosos los que a tu lado tengan cabida, los que de ti obtengan provecho, bendecidos sean los que para ti sean importantes, ya que tu arrogancia no siempre admite huéspedes en tu corazón, mas tu razón en ocasiones te traiciona y es cuando viajan a ti los pensamientos sencillos con detalles de algún rostro o alguna mirada interesante... |