Cuando este roto todo,
Cuando se acabe todo,
Cuando no quede piedra
para sudar la herida;
cuando se quiebre todo
y el polvo de esto, todo,
no juegue con el aire
que da la despedida
Que ya no exista un modo,
que ya tu pie y mi codo
deshagan el camino
para rehacer la vida.
Que el tiempo quede sordo
y queden los recuerdos
sin voz, con miedo de ira.
Cuando no queden puertas
ni luz, ni estratagemas,
ni mendrugos ni rastros
de lo que a veces queda,
lo nuestro ya borrado
no habrá existido nunca
de ninguna manera,
y así podré yo irme
en mi barco de guerra
a desafiar piratas
a conquistar sirenas
Y tú podrás, por fin,
hacer lo que tú quieras. |