Y despertó...
Fué algo tarde,
ya el daño se había hecho.
Tanta magia hizo daño, tanta lucidez,
Y de nuevo lo hizo.
Capturó y detuvo el tiempo, lo encapsuló y así hacerlo suyo cada vez que pudiera.
Y se fué, dejando vacío, tempestad, quebranto, desolación.
Se fué. Se fué.
Y cada vez que quiera, la tendrá.
Pues está atrapada ahí. En esa cápsula que atrapa momentos.
Momentos etéreos.
Que injusto. Pero todo tiene un precio. |