Disturbios cósmicos
alienando el eje central de un corazón,
Corazón cubierto de órganos y de piel.
Esa piel que lo cubre,
ya se le va notando el deterioro que lleva dentro.
Aveces bien, aveces mal.
Llevamos el dulce y pacífico paraíso
y el monstruoso infierno a cuestas. |