Dónde se ha quedado,
en qué camino se ha perdido,
ni la sombra de lo que alguna vez fué se asoma para hacerla recordar.
Transgresivamente ahora está,
perdiendose en sueños.
Entre sueños y desvelos,
entre ninfas y dragones.
Entre sueños y desvelos.
Entre brebajes de mandrágoras.
Entre utopías y autopistas.
Es Madre y es Hija,
pero de algo que no sabe.
Sí, ahí está.
Viviendo entre flashes de cordura.
Flashes de cordura. |