EN UN VERSO ME QUEDO QUIETO.. EN UN SUEÑO ME VUELVO ETEREO.. EN UN VUELO REGRESO A MI COMENZAR..
porque un día la niña me sonrió
y entonces, súbito.. me atrapó..
como madeja en un rosario
que en cada cuenta se entona
una y otra vez una oda de gloria
donde mi ser en oración..
se hace uno con ella..
Fin
Comentarios para esta obra
Para poder comentar debes estar registrado