Palabras van, palabras vienen, palabras...
No dejo de escribirte a cada minuto, por más que he intentado dejar de hacerlo. últimamente, mi celular se ha convertido en mi enemigo! Peleo con el, lo miro con odio, trato de ignorarlo pero el hijo de puta sigue allí, silente, muy seguro de que más tarde que temprano me voy a rendir, lo voy a tomar y voy a revisar, por millonésima vez en el día, si hay un mensaje tuyo. A veces si consigo alguna palabra tuya, otras veces la ausencia del iconito rojo sobre los mensajes me indica que no, no hay mensajes.
Increíble, pero cierto. Te escribo mucho más de lo que debería pero mucho menos de lo que quisiera. Te digo mucho más de lo que debería pero mucho menos de lo que quisiera... Palabras y más palabras... Que te quiero, que te extraño, que te deseo, que te amo, que te extraño otra vez, que te pienso, que si siento, que si pienso, que si estoy o no... Demasiadas palabras. Te digo demasiado, pero por más que he luchado, siento que no he logrado simplemente tragarme tantas palabras y, como tu misma dices, dejar fluir las cosas... ¿En que momento cambiaste tanto? ¿como lograste evolucionar tanto?.
Mis sentimientos me ahogan, o mejor dicho, mi sentimiento POR TI me ahoga.... y estoy en eso de controlarlo, de diluirlo, de no amarte o no quererte tanto, de no necesitarte tanto ni querer estar cada minuto contigo.... pero en eso estoy, aún no lo logro.
Y para ti parece fácil... posiblemente si sea fácil. Se que disfrutas conmigo, se que haces mucho por verme y pasar tiempo juntos, pero si no se puede pareciera no importarte mucho.... al menos eso pareciera a veces. Se que tus palabras me dicen que te encantaría pasar cada momento conmigo, pero hay momentos en que en tus palabras o tu forma de hablar me dicen que para ti no es tan determinante como para mi.
Hoy sábado me vine a la oficina, a estar solo, a trabajar un poco, a ver si logro compensar lo que no pude hacer en toda la semana... pero la mayor razón de todas? tu. Vine a esperarte, a ver si de casualidad sales temprano de tu compromiso de hoy y vienes a verme.
Palabras van, palabras vienen... y yo, sigo aquí, luchando a diario por vencer mis sentimientos y ponerle racionalidad a algo que es enteramente emocional... Te amo. |