Que podía soñar con los ojos abiertos
Que podía despertar sintiéndote
Que en la distancia amándote
Podía describir tu amor en mis versos
Que al sentirte me sentía a mi mismo
Que si respiraba obtenía tu aroma
Que tu eras la jaula y yo la paloma
Que al sonreir podía salir del mutismo
Que si escribía mis letras se hacían tuyas
Sin querer ni esperar recuperarlas
Solo quería entregarlas
Y que me sintieras como nunca
Que aún en el Silencio mas profundo
Mientras me vencía el sueño
Sólo quería ser el dueño
De tu verdad, tu destino y nuestro mundo
Me enseñaste que la vida nunca acaba
Y que si no es en esta será en la que viene
Tal vez a nuestro amor le conviene
Aguantar las ganas y que nuestra piel no esté marcada...
Me enseñaste a Amarte así nada más... de la nada...