Un mes de marzo el un amplio y boscoso patio paseaba despreocupado el Tithón cuando su mirada fue cautivada por una pequeña flor que pendía de un frondoso árbol que se manifestaba seco, sus múltiples ramas solo eran varas pardas, sin hojas, sin retoños. Lo observo detenidamente y consigo observar múltiples pequeños botones rosáceos naciendo de aquellas varas pardas que parecían muertas mas con el paso de los días irían a florecer
Tithón se apasiono, aquella bella flor su corazón se encendió y día con día al amanecer volvía al seco árbol para endulzar sus ojos con la hermosa flor
Le encantaba verla fresca, empapada con el roció de la mañana, encendida de color,
Perfumada y adornada con una sonrisa que vestía sus pétalos de luz
Cuanto Tithón adoraba ver como el sol bañaba aquel delicado cuerpo e inhalar su dulce fragancia, doncella en capullo que a Tithón apasiono
Pero un nostálgico atardecer escarlata cuando el sol tras las montañas se recostaba y el cielo cansado sus parpados cerraba ella se marchitaba
Si la hermosa flor yacía marchitado y un tenue viento calidad jugueteaba con sus pétalos que se desprendía uno a uno deformando la hermosa figura, abandonando aquella perfecta forma para dispersarse y vagar por el viento y el suelo
Mientras aquel árbol desnudo quedaba, ya sin la hermosa doncella ni los mil capullos que en el destellaban, sus verdes hojas empezaron a brotar cubriéndolo en su totalidad volviéndolo más vivo y el gentil cerezo sonreía altivo
Mas en cambio ahora Tithón se sentía vacio, triste y seco
Sus ojos y su corazón sentían la ausencia de la dulce y bella imagen de aquella que le hacía tanta falta, su linda y preciosa flor
Con sus manos recogió uno a uno los fríos pétalos de su adoración y hay Tithón lloro
Si el gentil y gallardo príncipe lloro
Sus tibias y cristalinas lagrimas, jemas liquidas, caían en sus manos sobre los pétalos de su amor, lagrimas de plata, lagrimas del corazón y aconteció lo que el mundo nunca vio aquel día un dios lloro por amor
Tithón un dulce beso le dio y entonces un destello cegador en sus palmas apareció, magnánimo cegador y una brillante y bella estrella nació
Con sus manos trémulas, emocionadas en el cielo la coloco
Su adorada flor transformada en estrella con sus lagrimas de pasión le lleno de dicha el corazón y todas las mañanas el salía y la observaba como cuando ella era una flor e iba a visitaba aquel venturoso árbol que a su pasión le regalo, sus ojos se llenaban de alegría al recordar tan bella creación
Y cierto día encontrándose observando aquel cómplice del amor vio un pequeño fruto en el mismo lugar donde su amada reposaba y otros muchos más enjoyaban el frondoso árbol y al instante comprendió
Las miradas de su amada, y las de el fecundadas con su pasión se volvieron frutos eran los hijos de taitón y la bella flor nacidos del amor.
Así nacieron los frutos de las plantas, son los amados hijos de Tithón y la bella flor
Bien amados nacidos del amor por eso nutren y dan vida a la vida
Son el fruto del corazón.
Por eso en las mañanas brilla la hermosa estrella de la mañana es la bien amada de Tithón, y los frutos del cerezo por eso son rojo pasión pues son nacidos del amor
Kay-Zeth |