Dime, sólo dime por favor, que no eres sólo lo que miro, lo que mis superficiales ojos logran captar. Dime que eres más de lo que toco, que no sólo eres piel, eres sensación. Que no sólo eres los labios que se estampan en los míos, si no que eres el beso en su más pura esencia. Dime, que no sólo eres sentidos, que eres intuición. Por favor, sé que lo que veo es sólo una capa, sé que hay más de lo que el mundo percibe, de lo que mis manos acarician, hay de ti algo más de lo que mi piel siente cuando se fricciona con la tuya y que no eres sólo el frotamiento superfluo del contacto entre dos superficies o envolturas humanas, Dí que eres el calor que el roce continuo entre nuestros cuerpos emana. Dime a mí, al mundo que eres más que carne, células, sangre o impulsos. Por favor, dime que hay más de lo que tocó, más de lo que tengo, dime que en ti hay otro lado, que tienes secretos, que eres un misterio, que como el universo, no eres sólo lo que todos observan: teorías y cosmos sueltos. Dime que no eres sólo reacciones o respuestas a estímulos externos, di que eres sentimientos que fluyen sin explicación, sin impulsos, ni neuronas, que no eres sólo un cuerpo que recibe oxigeno, parpadea y late. ¡Yo lo sé!, sé que no eres sólo una mano que se cierra en mis senos, si no una flor que abrasa al rocío. Lo sé, sé no eres sólo órganos y hormonas, sólo hace falta que lo digas.
Dime, diles a todos que no sólo caminas, también vuelas, que no sólo duermes, también sueñas, que no sólo es un espasmo fugaz e intrépido aquel que sientes cuando amas, es felicidad. Vamos, dime y demuéstrales a todos que eres más de lo que ellos creen, más que una persona que se enlaza en su camino, que se tropieza en su destino, que se entromete involuntariamente en su panorama, no dejes que ellos crean que sólo existes cuando rozas su vida. Yo se que tu puedes, ¡Anda!, que eres más de lo que piensas, de lo que ves en el cristal. Eres más que huesos o polvo, eres lo que mi amor contiene, lo que el pensamiento siente, lo que el cielo esconde y un poco más. Vamos, dime a mi y grítale al mundo, por favor, ¡Qué tu tienes alma!, que eres tu alma y de ahínada más.
Daniela Ferreira. |