En sueño oigo la melodía de una voz,
que resuena en el silencio de la soledad,
cuando el susurro de las hojas, cantan su pesar
cuando la mar bravía calla su sonar.
Flujo y reflujo de opera viva
alucinación de una vida
con acordes de violín, vuelo a un mundo sin fin
donde me espera la odiosa luna
que ríe como ninguna
canta y cuenta historias de mil y una,
no oigo, no me gusta ninguna,
solo veo en sueño su luz divina
que en sueño me despierta e ilumina.
Quién es? quien abre mi alma de tal forma?
Sigo oyendo esa voz que me arrulla
que me llama, que canta una bella tonada
al fin despierto, no es nada. |