Las arenas del desencuentro
Cubrieron el desencanto del momento
La mar picada se cuela por tus ojos
Y el hielo en tu mirada
Ahoga mi sonrisa anidada
Ángel de luz sombra diurna.
Ángel oscuro, lucero nocturno
La dualidad del tornado de tus adentros
Agrio y dulce
Ama de las contradicciones
Ama de corazones
Lujuria alada
Del cielo surcante
Maldad congelada
De la vista apartada
Pero de mi piel enamorada
Mis ojos se vacían si tu silueta no es mía.
R. Ciaramellano 18072012
Fin
Comentarios para esta obra
Para poder comentar debes estar registrado