Se pierden la sonrisa y los sueños
la ternura e inocencia,
se desvanecen los cariños
y la vida se les vuelve dura.
El cielo su techo, las estrellas sus compañeras
la oscuridad llena de temores,
y quien le enseña no son ni su padre ni su madre.
AUN SIGUEN LOS NIÑOS EN LA CALLE!
parados en cualquier esquina o en alguna entrada
de cualquier restaurante.
Uno es demasiado!
Que será de su futuro?...o del nuestro? |