Que en estas fechas del Siglo XXI, la buena educación ya es de "Bichos Raros", es casi un axioma, que te den con las puertas en las narices, muy probable.
Es por ello que esta mañana me he sonreido al encontrarnos en la puerta seis vecinos en dos situaciones diferentes, cuatro que salíamos y dos que entraban.
Cuando un segundo antes de cerrarse la puerta, el vecino detectó mi presencia, abrió, momento que aprovechó otro vecino para entrar. Salí y otro segundo antes de cerrarse tras de mí la puerta, mi vecina tenía intención de entrar.
Al menos por esta mañana, seis almas nos hemos dado los buenos días ¿Y mañana?
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