Hoy, que me detuve a reírme por algo absurdo sentí que estabas a mi lado. Fue más bien una falsa proyección de tu imagen en mi cabeza, un pensamiento, una impresión que nace del recuerdo.
Lo cierto es que ese renglón nos causó mucha gracia, y el gesto cómplice y típico de tu cara hizo que formulara esta teoría, si es que lo es, y como casi dijo alguna vez René: Yo te pienso, luego existo. |