El Apolitico

Desde que el patrimonio abandonó su conciencia, y también la de los que ni tienen; abogó dirigirse a prestar leales servicios en la jefatura de la nación demolida. Aludiendo adeudo profundo, se encaramó al filo de una cavidad repleta de nómadas errantes, en estado de putrefacción. Un inescrutable magnate gobernante, oriundo de ese antro, lo dejaba sin aliento, con ganas de proceder a irrazonables aseveraciones apolíticas. Sus antepasados correlacionados, implicaron fechorías del fétido apogeo señalado. La lid, apuntaba al pièlago de su angustia, mientras la sujeción rigurosa del prójimo, lo acompañaba. Lazos de ira se desfruncían, cuando enfilaba tal sedicioso Quijote, e inclinándose sobre un risco invencible, dejó caer el pétalo de una rosa. La sangre corría desde la glorieta. Murmullos de felicidad confusa se escuchaban a lo lejos. Y la Patria redimía liberal, de una mácula garra... -AP O L Í T I C A- conti...

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