entre tu piel y la corniza

Deambulo por tu piel sin origen ni destino descendiendo lentamente entre tus muslos hasta llegar al precipicio. Me arrojo intrigado, desnudo, vido, y mientras caigo, sonro sediento lamiendo tus espacios, mordiendo tus lunares y tus sueos. Hasta quedar enraizado en tu interior, atorado en ese entresijo que se forja en tu cintura, prendado de tu sabor, de tus grietas, de tu forma ligera como niebla. Ah me quedo arraigado como la noche se aferra a esta lbrica madrugada que tambin espera desnuda trmula y abierta, como lienzo intachable que se entrega en este instante al verso, mientras este lo ama, lo acaricia y lo adivina eyaculando libre su semilla Retomo palpitante el momento en que escalando por tu piel regreso hambriento, retozando anhelos nuevos hasta alcanzar una vez ms lnguidamente tu cornisa. T, te estremeces arrojando al viento un tcito alarido, un susurro que perturba, una lgrima que re, una mirada que dice todo y dice nada. Distancia ahogada entre tu ocano y mi naufragio. Silencio incendiado por tu boca y mis manos. Deseo profano de tomar lo que no debe ser tomado, de alcanzar lo que no debe ser alcanzado, de encontrar lo que no busca ser hallado, de amar lo que no quiere ser amado.

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