FIDELIDAD (Soneto)

Una pared de tu alma fue adherida con un certero golpe de martillo a un acerado clavo, lazarillo de una mujer ardiente y consentida de privilegios vivos, ascendida a los altares de Eros, con anillo que le otorgó, grabado con el brillo de una promesa eterna contraída, en la confianza mutua por torrente del caudaloso río que conduce las emociones hasta un continente del Universo, donde está el vidente que todo ve y percibe bajo un sauce. ¿Será por siempre en vida, persistente? © Lionel Henríquez B. Septiembre 2016.

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