renacimiento

De frente ante este espacio congelado, virgen y extenso, sediento como mis manos. Contemplo incauto mi destino. Me mira atento, sosegado y sonriendo. Como esperando una voz, un susurro, un gesto que rompa el hielo. Hlito sincero que resuene entre sus partes dejando versos esparcidos cual estrellas en su salvaje vastedad que crea al cielo sin chistar, crea tu alma sin dejar nada guardado. No hay verdades escondidas como no hay sueos helados, como tampoco hay desiertos ni ocanos que no sean uno como es el cielo a la tierra, como es mi corazn enamorado de la letra. Deseo pueril, extraordinario, sueo magro, voz silente, tacto franco. Es lo que es la poesa en mi vida, el verso libre bailando suave entre corduras y locuras, entre verdades y ficciones, entre mis manos y la vista. Abriendo puertas, acariciando almas, resarciendo las entraas, reconstruyendo aquellas ruinas, llegando ah donde se forjan sueos nuevos, donde la esencia no se opaca ni se encierra. Y es que tus sueos son los mos, tus temores, tus errores, alegras llanto bravo enloquecido. Eres t como soy yo mismo, eres en m como yo lo soy en ti. Ms si has perdido hermano mo, si has engaado, si has daado, si has temido a tu reflejo, a esas sombras que juguetean por tu alcoba, a los abismos que te miran desde adentro de ti mismo. No te abandones Nunca te rindas al olvido y nunca cejes de buscarte, de indagarte, florecer y acariciarte. Hasta que encuentres tu poema y tu motivo. Ese verso que te compuso el infinito, que habla de ti y en el que t eres el verbo, eres la voz en las tinieblas, eres la forma entre la niebla, eres el todo y el todo es tu. Poema y verso, voz y silencio, espacio pleno, sueo ligero Renacimiento.

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