Rogué al viento

Feliz fuiste de reojo, mirando siempre hacia atrás, a donde apunta el compás pero también el enojo, feliz fuiste por un instante, nada más, y se fue sin más, el caprichoso antojo así lo quiso y quédate sólo el quizás pero el tiempo solamente marchar sabe hacia adelante, sin regresar ni a dónde, ni cuando, cierra al cruzar la puerta, el cerrojo y también un ojo para no ver la poca felicidad, qué flojo es el pasar de las horas cuando los trozos del rompecabezas no se pueden conectar: no hay salida en este maldito laberinto, el crujir de los minutos es siempre el mismo, y recurrente es la pesadilla en el tiempo que día tras día vivo, ese sentimiento devora felizmente cada esperanza convirtiéndola en un mero recuerdo, - no te vayas - rogué al viento.

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