tres

Hermosa, como roco de maana, puro y hmedo que refresca mis pupilas con tus prpados cerrados y tu rostro grcil que resplandece mientras duerme. Tu mirada llena de manantial, del agua autntica que emana de tu piel, de tu olor, de tus apetitos que como truenos centellean en nuestros cuerpos Y se abre un vasto relmpago intenso y perpetuo, que estalla entre lgrimas y gemidos. As es el estallido de tu cuerpo, profundo y bello como el cielo. Encantadora, de finos lunares de ensueo y vientre y pecho suculentos, muslos frreos y sedientos que me hechizan con su canto de sirena trmulo y salvaje. Como un hechizo de plata y luna andando libre entre sombras y fulgores, elogio del mundo, voluntad del sueo, sentido del infinito As te miro, Encantadora y bella como hechicera que transforma lo que toca. Tierna, con un dulce secreto enmaraado en tu cabello, y en tu sonrisa un nido hecho de cielo, de nimbos claros y excelsos donde mi corazn vuela y suea, donde mis abismos se llenan y mi sangre se libera Tierna, es as como te concibo. Salvaje, no te basta un instante en este mundo, ni el momento ms intenso y ms profundo Arden pronto esos ojos tan hermosos. Hay incendios, hay tormentas en tu mirada, en tu piel que pronto estalla. Mi sed est en tus ojos, mi deseo est en tu velo mientras yo vuelo por ellos, dentro de ellos a travs de ellos, as vuelo hasta llegar a tu ncleo libre y ardiente como el sol, profundo y salvaje como el universo.

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