Trapitos al sol

Cuando estamos detrás de un escritorio, nos importa que nuestra vestimenta sea “presentación ejecutiva” ¿Qué demonios significa eso? De cualquier forma miro alrededor para imitarlos lo más posible y observo tonos grises, blancos, negros, azules, uno que otro morado o verde olivo, muy pocos amarillos y rosas, del pobre naranja y mi favorito rojo ni hablemos, no son “aptos” dicen los “expertos en imagen” ; como sea, siempre me había costado combinar colores, así que por eso los vestidos eran la opción pero….de repente era algo incómodo, ya saben….hay cabecitas pequeñas que creen que si te gustan los vestidos es porque vas a dar permiso de tocar o de mirar de forma cínica…así que todo se reduce a un pantalón y saco negro, blusa blanca de los más lisos y aburridos ¿y del zapato? La clave es pedir el más incómodo de la zapatería para que te saques un diez en presentación. En lo personal, no he visto a muchos disfrutar de aquel disfraz, ya sean hombres o mujeres, quizá toda esa ropa está diseñada precisamente para estar incómodo y que jamás olvidemos que no estamos en casa, que no podemos relajarnos, ni mucho menos sentir pereza, no señor, aquellas corbatas que ahogan a los mejores pensantes ceden un poco por las tardes, pero...¡prohibido quitárselas! ¿Qué va a pensar la gente? En especial el jefe, los directores, Chuchuita la de las copias, y don Jorge el de los baños… Y esos tacones que se ven hermosos entre las damas, ¡que tortura son en el metro a las 6 de la tarde! Dios ¿Por qué tarda tanto el maldito vagón? ¿Y si algún día hiciéramos una marcha al estilo fifí en contra de las ropas estiradas y colores sobrios? Gritar alrededor de nuestro ángel de la independencia (quien por cierto, tampoco viste de etiqueta) que estamos en contra de la hipnotizante “Presentación ejecutiva” y que cada quien vaya a trabajar como se le pegue su regalada y real gana, total, en ésta era cibernética, una buena corbata podría ser sustituida por una impecable ortografía, que la redacción constante y sonante sea el “peinadazo” de salón, en vez del tortuoso tacón la velocidad de escritura, ¡Vaya! Que ya es hora de actualizarnos ¿qué no? Pero sobre todo, que aun los trapitos más caros no opaquen la falta de educación de algunos Godínez, en vez del famoso examen de “aptitudes” que por favor haya uno de “Respeto a uno mismo y al prójimo” un examen “anti trepadores y lame botas” y otro detector de “pájaros nalgones” y ¡pum! A que todos nos volvemos más productivos y respetuosos; si porque ésa energía que gastan los payasos trajeados en humillar, mentir y robarle a la pobrecita empresa que confió en ellos por sus buenas garras, podrían usarla en…chan chan chan chaaaan! PRODUCIR!! Y me cae que así ¡SI avanzamos! Bueno, es la humilde opinión de una Catarina de suburbios, que no es especialista en imagen (bueno en vestimenta relajada SI) ni en Recursos Humanos (aunque con los años uno aprende cada cosa de ésos bichos…) ni mucho menos es experta en producción, pero bueno! En ésta era de la información a granel, pues cualquiera puede dar su opinión ¿qué no? Y a ti, ¿no te incomodan las garras de Godín? FIN

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